Declaración
En febrero de 2009, más de 40 personas de 10 países diferentes, se reunieron en una Conferencia en Viena, Austria. Participaron consteladores con herencia religiosa judía y sus parejas. Los organizadores de la Conferencia detectaron que existía una necesidad sentida, de crear un espacio de oportunidad, con el fin de explorar y discutir como es que personas, con diversos antecedentes y contextos judíos, involucradas en el trabajo sistémico y transgeneracional, nos relacionamos con el desarrollo de la teoría, los paradigmas y modelo que son utilizados y enseñados en constelaciones familiares referentes a la dinámica víctima-perpetrador. La iniciativa para elaborar esta declaración nació espontáneamente durante la Conferencia; el texto fue escrito por un grupo de voluntarios en las semanas posteriores a ésta.
La versión final de la declaración le fue enviada a todos aquellos que estuvieron presentes, así como a los facilitadores en constelaciones con herencia judía que no estuvieron presentes, y fue firmado por quienes públicamente deseaban apoyar su contenido.
Todas aquellas personas que firmaron la declaración, consideran que ha llegado el momento de declarar abiertamente que la desconexión pasiva de Bert Hellinger y de su esposa Sophie Hellinger (que muchos de nosotros hemos hecho a lo largo de los años) ya no es suficiente. Sentimos, que hacer una declaración pública conjunta, es la forma más responsable de dar respuesta a los desarrollos recientes del trabajo de los Hellinger.
Reconocemos que Bert Hellinger hizo invaluables contribuciones a la disciplina de las constelaciones sistémicas en el pasado, y que su trabajo ha beneficiado tanto a individuos como a familias. La teoría de Bert Hellinger ha sido fuente de inspiración en distintas formas. Le estaremos siempre agradecidos.
Hemos observado, no obstante, que en el desarrollo de trabajo de los Hellinger, existe una tendencia creciente y consistente, de utilizar técnicas de manipulación de grupos, como las que han sido manejadas por grupos de sectas religiosas, así como por regímenes y organizaciones totalitarias y fascistas.
En nuestra opinión, ciertos métodos y teorías desarrolladas y utilizadas por Bert y Sophie Hellinger en años recientes, así como algunas declaraciones hechas por ellos, son destructivas. Hablamos desde el lugar de psicoterapeutas, como líderes de constelaciones, hablamos como personas con herencia judía y como sus parejas.
Consideramos que estos desarrollos no solo son dañinos para nosotros, sino son igualmente nocivos para todas las demás personas.
En esta declaración estamos unidos a otros quienes han expresado su preocupación en relación a los desarrollos del trabajo de los Hellinger, con sus propias palabras y por sus propias razones. Los siguientes son algunos ejemplos: Miembros del Consejo directivo de la DGfS (Deutsche Gesellschaft für Systemaufstellungen, antes IAG) y la ISCA (Asociación Internacional dConstelaciones Sistémicas), se han separado públicamente de Bert Hellinger a través de una carta abierta que fue publicada (en Alemán) en la revista Praxis der Systemaufstellung volumen 1/2008 (aun no se encuentra en Internet la traducción de la carta abierta en otros idiomas). En el mismo volumen de la revista alemana Praxis der Systemaustellung, Heinrich Breuer publicó una reflexión personal sobre su distanciamiento con Bert Hellinger; explica las razones por las cuales tuvo que retirarse de él.
En Julio de 2007, la Dra. Melanie Salmon envió una carta a Constellation Talk, un foro en Internet para facilitadores de constelaciones (www.constelationflow.com), en la cual describe sus experiencias como participante en el entrenamiento que imparten Bert y Sophie Hellinger, y finaliza con la frase: "Si yo supiera que existe una organización mundial sobre ética, a quienes pudiese reportar mis preocupaciones, seguramente lo haría." (entrecomillado con autorización).
En muchos lugares y en varias ocasiones, por ejemplo en Sevilla, España (Octubre de 2006), Bert Hellinger, frente a una gran audiencia, permitió que su esposa le denominara 'profeta'. Adicionalmente, por ejemplo, en Buenos Aires, Argentina (Agosto de 2007), los Hellinger declararon que los insights de Bert Hellinger le fueron entregados a él a través de una fuente mayor de poder. Rechazamos tanto el rol de profeta en el que se coloca Bert Hellinger, así como el de ser voz de una fuerza mayor desconocida, porque al tomar esta posición se coloca a si mismo en un lugar intocable en el cual la retroalimentación personal y profesional se hace innecesaria e irrelevante.
En México, en febrero de 2008, como lo hicieron en otros grupos, a las personas asistentes se les pidió que gritaran repetidamente palabras ( ¡Si! ¡Si! ¡Si! ) o que repitieran un lema ("¡Sí a la mamá!" "¡Sí al papá! ") con un brazo levantado. Inicialmente este movimiento indicaron que se realizara con el puño cerrado. En México ordenaron al público lo hicieran con las palmas abiertas y los dedos estirados. Este gesto se asemeja claramente al saludo 'Heil Hitler' que fue utilizado durante el régimen de Hitler. Consideramos que una frontera que nunca debió de haberse cruzada, fue atravesada. Expresamos nuestra profunda preocupación e indignación sobre este acontecimiento, el cual consideramos extremadamente alarmante. Esperamos y recomendamos que los colegas no lo utilicen en su trabajo.
En esta declaración, queremos dejar asentada nuestra oposición a la forma dogmática y simplista en la cual los Hellinger frecuentemente se refieren a la dinámica entre víctimas y perpetradores. La dinámica entre los perpetradores y sus víctimas es compleja, difiere de conflicto en conflicto, de cultura en cultura, y de época en época. La dinámica entre los perpetradores y sus víctimas siempre puede ser interpretada y comprendida de diversas formas, tanto dentro de la estructura familiar cuando se trata de abuso físico e incesto, como en conflictos entre grupos grandes y naciones.
Con base en nuestra experiencia personal y profesional, como personas con herencia judía, nuestra posición es que el efecto negativo del pasado sobre la dinámica de víctimas y perpetradores, no puede ni debe ser automáticamente simplificado y explicado como los Hellinger lo hacen.
Estamos de acuerdo en que personas que jugaron distintos papeles históricos, tanto quienes los eligieron (como es el caso de perpetradores), como a los que les fueron impuestos (como es la condición de las víctimas), durante períodos de conflicto, persecución o guerra, ambos requieren de ser reconocidos y mirados con sus propias características. Tanto las víctimas como los perpetradores necesitan el reconocimiento y requieren que se les de su lugar, ninguno puede ser excluido. Aún así, las diferencias entre víctimas y perpetradores no pueden ser negadas y tienen que ser honradas también. Cuando nos encontramos con la dinámica de víctimas y perpetradores en constelaciones, debiéramos estar conscientes de que lo que es apropiado para un grupo de personas, no necesariamente es correcto para aquellos que pertenecen al otro grupo.
En México, 2008, Bert y Sophie Hellinger guiaron una visualización con aproximadamente 500 personas, durante la cual hicieron que miembros de la familia de una pionera en constelaciones mexicana, de religión judía, (que no estaba ya presente en el seminario) se inclinaron ante los nazis, "para honrarlos". Lo ofrecieron como una solución a ciertos problemas laborales entre ellos y la líder de constelaciones (para leer más detalladamente acerca de estos eventos en México visite: www.transgeneracional.org
Consideramos que estas acciones de los Hellinger violan directamente todas las leyes éticas que rigen el trabajo terapéutico. Por ejemplo: ningún terapeuta debiera destapar o exponer la historia familiar de alguien sin su autorización. Además de esto, los datos familiares de la facilitadora fueron inventados por los Hellinger y presentados al grupo como hechos reales, para darle soporte a sus propias opiniones y servir a su agenda.
Como profesionales, protestamos enérgicamente en contra de esas acciones irrespetuosas. Además, como personas con herencia judía, consideramos estas acciones como dolorosas y ofensivas. Protestamos en contra del uso de estereotipos sobre los judíos, y sobre cualquier otro grupo de personas. No deseamos que sobrevivientes de familias judías sean reclutados y utilizados en visualizaciones, en las cuales tengan que inclinarse y honrar a los nazis que asesinaron a sus familiares. En nuestra experiencia, los complejos y multifacéticos traumas intergeneracionales, y otras dificultades que pueden ser reconocidas en familias de personas que han sido victimas de persecuciones, no pueden ser sanadas simplemente a través de pedir u ordenar que los perpetradores sean incondicionalmente honrados. Consideramos que el pedirle a las víctimas de las persecuciones o a sus descendientes que honren a los asesinos de los miembros de sus familias, es contraproducente y doloroso, es un insulto y es (re)traumatizante.
Deseamos dejar en claro específicamente, que rechazamos el aceptar paradigmas dogmáticos y simplistas sobre la dinámica víctimas-perpetradores, lo cual no significa que rechazamos a las personas de origen alemán o a los descendientes de los nazis y de los criminales de guerra. No consideramos que los hijos sean responsables de los crímenes de sus padres.
Las constelaciones familiares, en sus muchas diferentes modalidades, pueden ser utilizadas como un método que trae consigo la sanación y que estimula la responsabilidad social y el mejoramiento a través de la transformación. Pero, el trabajo de constelaciones también puede ser utilizado como un método que confunde y perjudica a la gente.
Consideramos que el potencial de sanación del trabajo de constelaciones, solamente puede manifestarse en un clima de mutuo respeto y confianza, en un ambiente que reconoce y protégé los límites de todos los participantes, y no en uno de dogmatización e intimidación.
Creemos que el diálogo respetuoso es esencial e importante entre los miembros de grupos que han jugado papeles diferentes durante los tiempos de guerra y opresión. Consideramos que el trabajo de constelaciones puede ser utilizado de tal manera que de soporte y respete las diferencias, la diversidad y la dignidad de todos los presentes. Sabemos que muchos facilitadores alrededor del mundo comparten esta creencia, cualquier que sea su nacionalidad, religión o contexto. Respetamos sus intenciones y su trabajo.
En nuestra opinión Bert y Sophie Hellinger (y aquellos que reproducen su estilo de trabajar) no aplican el trabajo de constelaciones de esta manera.